Hoy en día las dietas de proteínas están conquistando a muchos hombres y mujeres que desean adelgazar por su promesa de eliminar los quilos de más de manera rápida y sin sentir hambre. Conocidas por distintos nombres, como Dieta Atkins, dieta South Beach, entre tantas otras, están basadas en el consumo de carnes y otras proteínas en lugar de los hidratos y de las grasas.
Aunque suelen ser positivas para bajar de peso, estas dietas tienen muchas contraindicaciones, entre las cuales figura la salud bucal, ya que consumir proteínas en exceso puede causar mal aliento. Esto es válido también para los deportistas que consumen suplementos a base de proteínas sin realizar un entrenamiento adecuado ni la supervisión de un nutricionista.
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En estos casos, el mal aliento ocurre pues este tipo de alimentación provoca una acumulación de cetonas en la sangre, que son producidas por el cuerpo cuando pierde grasa o cuando la dieta no cuenta con carbohidratos. Las cetonas son expulsadas del cuerpo con la orina, la transpiración y la respiración, provocando un olor desagradable cuando hablamos.
Aunque algunos trucos pueden ayudar a reducir el mal aliento, como beber bastante agua o cepillarse los dientes con más frecuencia, este tipo de problema solo desaparecerá si se cambia la alimentación. Si piensas empezar una dieta como esa, te recomendamos hablar con un nutricionista y con un dentista para no sufrir los efectos colaterales de los cambios exagerados en la alimentación.
1 - Evita las dietas altas en proteínas: Los alimentos tales como la carne, la leche y los huevos pueden funcionar para algunos tipos de dietas, pero sin duda son grandes enemigos del aliento fresco. Esto se debe a que las bacterias responsables de la halitosis son las proteolíticas, es decir, ellas "comen" las proteínas y el resultado de este proceso es la liberación de las moléculas de azufre que causan el mal aliento. No hace falta eliminar estos alimentos de las comidas, pero es importante equilibrar la dieta.
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2 - Aléjate de frutas y verduras ricas en sacarosa: Ya se sabe que la sacarosa (edulcorante) en exceso es mala para los dientes. Pero lo que muchos ignoran es que algunos alimentos aparentemente sanos tienen alto contenido de azúcar, como el mango, la remolacha, el melocotón, la nectarina, los guisantes y el maíz. El exceso de sacarosa activa las bacterias que causan la caries. En los dientes con caries se acumulan los residuos que contribuyen a desarrollar la halitosis.
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3 - Evita los alimentos ácidos: Los alimentos muy ácidos causan la descamación de la mucosa oral. Este proceso puede formar una placa blanquecina en la superficie de la lengua, una de las causas más frecuentes de la halitosis. La leche de soya, frijol negro, atún, pollo, aceitunas y aceite de oliva son algunos alimentos considerados muy ácidos. Los refrescos y las bebidas alcohólicas también figuran en esa lista.
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4 - Cambia las frutas dulces por las cítricas: Las frutas cítricas como la cereza, la naranja lima (menos ácida), el limón y la fresa estimulan la salivación, lo cual a su vez promueve la limpieza de la boca y tiene un efecto antimicrobiano.
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5 - No comas con prisa: Comer despacio es un ejercicio para las glándulas salivares. Con el estímulo, ellas mantienen los patrones y la cantidad adecuada de saliva. Además, la masticación debe ser lenta para que la saliva comience el proceso de digestión.
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6 - Consume canela, menta y jengibre: Estos alimentos enmascaran el mal aliento por un momento y lo combaten. Además, ocultar la halitosis puede ser peligroso, ya que muchas veces esa molestia podría ser una señal de que algo no va bien en el cuerpo.
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7 - El brócoli y los enemigos del hálito fresco: Aunque saludables, el brócoli y la coliflor son alimentos que generan mucho olor, ya que son ricos en azufre. Lo mismo sucede con los conocidos villanos del hálito fresco, como la cebolla y el ajo. Redobla la atención con la higiene bucal tras consumir estos alimentos.